El marketing convencional en internet, el llamado outbound marketing, ha quedado obsoleto.

Los usuarios se han vuelto inmunes a los banners y al spam. No quieren ser interrumpidos por una marca que trata de venderles algo que no necesitan. Desde hace ya unos años, otra forma de hacer marketing en internet se ha venido imponiendo: se trata del inbound marketing, mucho más centrado en el usuario y basado en la atracción.

clientes inbound marketing

Una estrategia de inbound marketing pasa por definir a los potenciales clientes de forma detallada y establecer un plan centrado en ellos: descubrir cuáles son sus intereses, dónde están y ofrecerles contenidos de calidad para que nos encuentren, despertando su interés y, poco a poco, fidelizarlos en torno a nuestra marca. Una campaña de inbound marketing requiere de una cocción a fuego lento, pero los beneficios se mantendrán durante más tiempo.

Los beneficios del inbound marketing

En última instancia, el objetivo del inbound marketing es el mismo que el del marketing tradicional: conseguir más clientes. No obstante, una estrategia de esta naturaleza (contar con una agencia de inbound marketing para orquestarla será una de las claves del éxito), va un paso más allá. Estos son algunos de sus beneficios:

– Mayor predisposición de compra por parte del cliente: la estrategia del inbound marketing está basada en la atracción. Es el usuario el que nos encuentra a nosotros, no nosotros los que le perseguimos a él. ¿Cómo? Con contenidos de calidad que sean de su interés. Cuando el usuario esté pensando en la compra, el nombre de nuestra empresa será ya un referente en su mente.

– Fidelidad y confianza: una campaña de inbound marketing ha de ir orientada a generar confianza en el usuario y, a largo plazo, fidelidad hacia la marca. Esto se consigue proporcionándole contenidos que le interesen: posts en el blog, e-books, webinars y otros recursos contribuirán a que el usuario entre en nuestra web asiduamente y nos conciba como un experto en nuestro sector, aumentando así la confianza en nosotros. De lo que se trata es de aportar al potencial cliente un valor añadido para que, llegado el momento de la compra, nos elija a nosotros.

– Feedback directo y continuo: otro de los beneficios del inbound marketing es que los clientes pueden ayudarnos a mejorar. En este aspecto, las redes sociales serán una herramienta imprescindible: a través de ellas podremos ver qué contenidos funcionan mejor, resolver dudas o aceptar sugerencias. Los perfiles sociales son el lugar donde conectaremos con nuestros clientes, así que hay que hacer una escucha activa constante para responder a sus necesidades.

Ejemplos de inbound marketing

¿Cómo poner en marcha una campaña de inbound marketing? Las opciones son muchas y deberán estudiarse antes de pasar a la acción. Dependiendo del tipo de empresa y de dónde se encuentren los potenciales clientes, optaremos por unas acciones y redes sociales concretas. Detallamos a continuación algunos ejemplos de inbound marketing.

– Contenidos de interés en el blog: contar con un blog corporativo mejorará el posicionamiento de la empresa en Google y aumentará la confianza de clientes y potenciales clientes. En él podemos dar información sobre nuestro sector, resolver las preguntas más frecuentes de nuestros clientes o dar ideas sobre cómo utilizar nuestros productos.

– Contenidos descargables: los e-books y los white papers son una buena herramienta para nuestra estrategia de inbound marketing. En ellos podemos recopilar contenidos interesantes que el usuario podrá consumir cuando quiera.

– Actividades especiales: de vez en cuando, podemos organizar actividades especiales para nuestros clientes y potenciales clientes. Un curso gratuito, un webinar o debates en redes sociales pueden atraer nuevos clientes y fidelizar a los que ya tenemos.

Sin duda, estamos ante el planteamiento más acertado para lograr el acercamiento de nuestros clientes. ¿Quieres conocernos?