Ventajas del inbound marketing

¿Cómo reaccionas ante los cortes publicitarios en medio de un programa que estás viendo? ¿Y ante las incómodas llamadas de las operadoras telefónicas a horas intempestivas para venderte su mejor oferta? En tu respuesta encontrarás el germen del inbound marketing, una nueva manera de hacer marketing que se ha fijado en los cambios en el comportamiento de los consumidores para dar lugar a otras formas de llamar la atención del cliente. Ya os hablamos en un artículo anterior de los beneficios del inbound marketing. Hoy vamos a fijarnos cuáles son las ventajas de esta técnica desde el punto de vista del consumidor.

En primer lugar, debemos tener en cuenta que los consumidores, nuestros clientes potenciales, son personas con formación, con inquietudes y que presentan hastío ante la publicidad tradicional.  El inbound marketing se ha traducido al español como ‘marketing de atracción’. Con ello tenemos sentadas las bases de un tipo de publicidad no invasiva que se lleva a cabo online y que pretende seducir al visitante, de forma que sea él el que nos busca y no al contrario. Una vez hayamos captado su atención, nuestra misión es emocionarlo con nuestro contenido de calidad (un ebook útil, un vídeo interesante, etc.) de manera que consigamos hacer de él ya no sólo un cliente, sino un auténtico prescriptor de nuestra marca.

ciclo de compra inbound marketing

 

Es ésta una nueva forma de marketing centrada en el cliente, y no en nuestra marca, producto o servicio: estudiamos detenidamente qué necesidades tiene el usuario, cómo busca y cómo encuentra lo que necesita por Internet, y cubrimos ese vacío ofreciéndole una experiencia de calidad en nuestra web o en nuestras redes sociales. Sin empujes, sin interrupciones, él solo se dará cuenta de que quiere más de nosotros. Y nos vendrá a buscar de nuevo.

¿Qué gana nuestro cliente cuando aplicamos inbound marketing como estrategia?

  • Formación. ¿Vendes productos de bricolaje? ¿Por qué no le ofreces a tu cliente potencial un manual sobre cómo hacerse su propio banco en la terraza? El hecho de poder dotar de valor a nuestra web ofreciendo contenido de calidad o premium (a cambio, por ejemplo, del e-mail del visitante) será visto como una gran ayuda por parte de nuestro cliente potencial. Y, de paso, nosotros no sólo mejoraremos nuestra imagen de marca, sino que también puede que el cliente decida recomendarnos a un amigo y conseguir, de esta manera, mayor visibilidad.
  • Comunicación. La comunicación en el marketing tradicional era unidireccional, del anunciante al comprador. Gracias a la web 2.0 y, en especial, al uso de las redes sociales, podemos atender de forma mucho más directa y personalizada a nuestro cliente, resolver dudas, tratar reclamaciones cuanto antes, etc. Una clara ventaja para el cliente.
  • Una experiencia. Imaginemos a una persona interesada en realizar una escapada de aventura en pareja. Si, además de una buena oferta, puedes captar su atención a través de un vídeo emocional en el que pueda vivir desde el otro lado de la pantalla lo que puede ser su viaje, tendrás a un cliente mucho más dispuesto a comprar.
  • Diversión.  Más allá de la experiencia, podemos convertir el proceso de venta en un auténtico juego. Es la llamada gamificación, o el proceso de incorporar mecánicas de juego a entornos no lúdicos, como puede ser la web. Es una muy buena forma de conseguir engagement o la involucración y retención del cliente.
    El tema da tanto de sí que le dedicaremos un próximo artículo.

Según datos del estudio 2013 State of Inbound Marketing realizado por HubSpot, líder en software de inbound marketing, un 50% de las empresas encuestadas ya centraban sus estrategias de marketing en el cliente, lejos del 15% que focalizaba en el producto o del 13% que lo hacía en las ventas.

Y tú, ¿eres inbound?